Artefactus

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Organización sin ánimo de lucro orientada a la creación artística y promoción de la cultura hispana.

Organización sin ánimo de lucro, dedicada a la investigación, producción y promoción de las artes, la literatura y otras expresiones culturales, con énfasis en el teatro.

06/12/2026

Literatura, memoria y diáspora en conversación con Abilio Estévez
El Centro Cultural Artefactus presentó el viernes 6 de febrero de 2026, un encuentro con el escritor cubano Abilio Estévez, una de las voces más relevantes de la literatura cubana contemporánea.
Invitamos a ver el video de esta presentación y el diálogo con el escritor este sábado 13 de junio, en nuestro canal de YouTube.

Rastreando la vida y obra de Tennessee Williams sobre el escenario. (por Wilfredo A. Ramos) 06/05/2026

Rastreando la vida y obra de Tennessee Williams sobre el escenario

Wilfredo Ramos

Publicado en: http://www.ellugareno.com/2026/06/rastreando-la-vida-y-obra-de-tennessee.html?fbclid=IwY2xjawSPDmhleHRuA2FlbQIxMQBicmlkETFZUzJTeWh2cFlMQzdTcXFlc3J0YwZhcHBfaWQQMjIyMDM5MTc4ODIwMDg5MgABHjEtL4pMzUopSdUyeVHtUsqd22JCFx1hmhrVk6b7nKDh9yUVRJFXGR9HTQyh_aem_pzdSxaGqCLhb6l5_ys8cLA

“La vida es una obra bastante buena, salvo el tercer acto, el último”.
Truman Capote.

La dramaturgia norteamericana del siglo XX sin duda alguna sufrió una severa transformación alejándose de la europea que hasta entonces había inundado sus escenarios con propuestas teatrales que hablaban de problemáticas y situaciones que para nada reflejaban el acontecer social de este lado del Atlántico. Es a partir de la obra de Eugene O’Neill (1888-1953) que se puede dictaminar que estamos en presencia de la consolidación de un teatro plenamente norteamericano, donde incluso temas universales verán su adaptación a la realidad del ciudadano cotidiano siendo acompañadas de un tratamiento del lenguaje y el argumento de manera contemporánea. Considerados discípulos de aquel, Tennessee Williams (1911-1983), Arthur Miller (1915-2005) y Edward Albee (1928-2016) serán tres autores que con visión descarnada del mundo que los rodea continuarán y reafirmarán el camino del ‘gran teatro realista’ norteamericano, llevando a este a hacia sus últimas consecuencias y separándolo a su vez de las vanguardias que en dichos momentos se desarrollaban en el viejo continente. A este cambio en la mirada de los conflictos y hechos, habría que agregarle que estos autores aprovecharán las nuevas concepciones del trabajo escénico, utilizando todas las novedosas posibilidades que las misma ofrecían para proporcionar ese cambio de lenguaje.

Teniendo puesta la mirada en la importancia que dichos dramaturgos representan para el teatro de este país y su ausente presencia en los escenarios hispanohablantes de esta ciudad de Miami, es que con motivo de la celebración del 115 aniversario del nacimiento de Tennessee Williams y la celebración por los 250 años de la declaración de independencia de los Estados Unidos, la sala Artefactus Teatro, ha llevado a escena el espectáculo “Cartografía Williams” entre los días 22 y 31 de mayo. Dicho trabajo ha sido el resultado de una minuciosa investigación llevada a cabo por el director y también dramaturgo Eddy Diaz Souza, donde el mismo no se ha propuesto llevar a escena obra alguna de dicho autor, ni contar su vida de modo biográfico, sino por el contrario decidió crear una especie de ‘mapa’ sobre el cual el espectador pudiera avizorar de manera salteada pero con precisión, diferentes componentes de algunas de sus obras de teatro menos conocidas y representadas, así como algo de su obra poética, a la vez que se vayan descubriendo páginas de su vida personal mezclándose con los propios personajes de sus obras.

Tennesse Williams, cuyo verdadero nombre es Thomas Lanier Williams, debe su nombre artístico a sus compañeros de escuela quienes lo bautizaron “Tennessee’ por su marcado acento sureño. De su propia familia extrajo elementos para darle vida a algunos de sus personajes, como su padre, su hermana y él mismo. Estudio en varias universidades -Iowa, San Luis, Misuri- escribiendo su primera obra “Cairo, Shanghái, Bombay” en 1935, estrenada en la ciudad de Memphis. Su estancia en el barrio francés de Nueva Orleans lo condujo a conocer de manera directa un mundo de personajes atrapados en medio de una vida que no les ofrecía muchas posibilidades, dentro de la cual también se vio sumergido. De esta época es su famosa obra “Un tranvía llamado Deseo”, más tarde llevada al cine con total éxito y por la cual obtuviera en 1948 un Premio Pulitzer, ganando otro en 1955 con “La gata sobre el tejado de zinc” también llevada a la pantalla grande. Otra obra relevante para su trayectoria personal comenzada a escribir en esta misma época fue “Vieux Carré”, la cual comenzara a trabajar alrededor de 1938, para finalizarla en 1977, concibiéndola a modo de un diario personal que abarcaría cuarenta años de su vida. Otra pieza, que también fuera escribiendo a lo largo de los años -iniciada en 1940- resultó ser “El desfile o acercándose al final del verano”, de carácter biográfico también y en la que habla abiertamente acerca de su homosexualidad, obra que ha venido a tener su estreno tardío en el 2006.

Sobre su fallecimiento ocurrido en la ciudad de New York a los 71 años, existen dos versiones diferentes, una que afirma que se asfixió con la tapa de un pomo de colirios para los ojos que usaba con frecuencia y otra que según un informe forense dictaminó que su fallecimiento habría podido ser resultado de una mezcla de alcohol y dr**as. Su cuerpo descansa en el Calvary Cemetery & Mausoleum en St. Louis, Missouri -a pesar de querer ser enterrado cerca del mar- habiendo legado los derechos sobre sus obras a la Universidad del Sur, un centro de estudios de artes liberales ubicado en Suwannee, en el Estado de Tennessee. El teatro de Williams ha sido representado en innumerables oportunidades en los escenarios de Broadway y de todos los Estados Unidos, siendo traducido a diversos idiomas y contando con numerosas puestas alrededor del mundo, lo que ha convertido a este autor en uno de los más conocidos de la dramaturgia norteamericana.

Con el estreno en New York en 1945 de su obra “El zoo de cristal” a los 34 años, se ve convertido en una celebridad, afirmándose con el estreno de “Un tranvía llamado Deseo” bajo la dirección Elia Kazan -quien después la llevara al cine- puesta que contara con el debut teatral de Marlon Brandon, quien participaría más tarde también en la versión cinematográfica. Williams a través de su vida estuvo siempre arropado entre figuras femeninas, ya fueran familiares -madre y hermana- como algunas otras mujeres que estuvieron cerca de él, de ahí que ellas también formen parte del complejo universo de personajes que integran sus obras. Su vida personal estuvo marcada por la disipación, el alcoholismo y por el extremadamente duro golpe recibido causado por la lobotomía realizada a su hermana quien había sido diagnosticada con esquizofrenia, procedimiento que contara con la autorización de sus padres a quienes nunca perdonara.

Dentro de su obra, Tennessee Williams incorporará ciertos temas considerados tabúes para la época, pero que para el autor formaban parte indisoluble de la sociedad que observaba a su alrededor. Es así como el hablar de ninfomanía, drogadicción, adulterio, alcoholismo, infelicidad, homosexualidad, dentro de su teatro se convirtió en una necesidad que partía de su propia realidad -padre alcohólico, madre atrapada en una relación abusiva, una hermana frágil mentalmente y su propia condición homosexual- que hacía que sus obras resultaran ser algo escandalosas y hasta rechazadas por una parte de la sociedad que se veía retratada en ellas con crudeza, a pesar de los propios cuidado a los que se veía obligado el autor para ‘maquillar’ ciertos comportamientos y actitudes de sus personajes. En cuanto a su homosexualidad, Williams, que tuvo sus primeras experiencias desde joven, se condujo evadiendo la mirada restrictiva de la sociedad, pero sin dejar de vivir una vida promiscua y con varias relaciones de pareja que, aunque manejadas con discreción, constituían secretos a voces que la falsa moral simulaba no ver.

No podemos hablar del Tennessee Williams escritor sin mencionar, aunque de manera breve su poesía -ya que él mismo se consideraba ante todo un poeta- a través de la cual podía expresar sus pensamientos con mayor profundidad y posibilidades de inmersión en sus sentimientos más íntimos. En ella se hace presente su propia vulnerabilidad, soledad, melancolía, incluso utilizándola como vía para sacar a la luz sus propios demonios. Poemas como ‘In the Winter of Cities’, ‘Androgyne’, ‘Mon Amour’, ‘We have not long to love’, ‘Which is My Little Boy?’, entre otros, muestran la enorme corriente lírica que atraviesa su poesía, la cual alcanza sin duda alguna a su obra dramática.

Entrando en la concepción de “Cartografía Williams”, espectáculo con que Souza ha querido recordar a este importante autor, el director ha tenido en cuenta algunos de los textos dramáticos menos conocidos de este, tales como “Háblame como la lluvia y déjame escuchar”, “La habitación oscura”, “La marquesa de Larkspur Lotion”, de las cuales toma algunos fragmentos, igualmente escoge partes de monólogos pertenecientes a “La trampa bonita” y “Dulce pájaro de juventud”. A esto se suman grabaciones originales de la voz de Williams diciendo fragmentos de los poemas My Little One, The Eyes y The Summer Belvedere. Se agregan además temas musicales de la época -algunos de ellos interpretados al piano en escena- como ‘Blanche’, de Alex North; ‘Together’, De Matthew Halsall; ‘Circadian Surveillance’, de Yannis Kyriakides; ‘Summertime’, de George Gershwin; ‘The Sweetheart Tree’, de Henry Mancini -tema que interpretaba Debbie Reynolds y era de los preferidos por Williams- ‘Misty’, de Errol Garner; ‘My funny Valentine’, de Richard Rodgers y letra de Lorenz Hart, así como ‘Just Another Rhumba’, de George e Ira Gershwin, en la voz de Ella Fitzgerald.

Con todos estos elementos Souza arma un espectáculo de poco más de una hora de duración donde quedan expuestas las herramientas que le ayudan a levantar sus habituales puestas escénicas: la plasticidad, la pulcritud de movimientos, la simbología de los elementos, la ambientación adecuada apoyada por una escenografía que decora y habla al mismo tiempo, exquisito vestuario, preciso e intencional diseño de luces y sobre todo una cohesiva y natural interrelación entre los actores, donde cada uno de ellos procura afianzar su imagen y la vez fundirse en el colectivo.

Sobre la escena veremos desfilar al propio Tennessee Williams, así como a algunos de los personajes de sus obras, multiplicidad de la que se encargan los cinco actores integrantes de este proyecto: Julio Rodríguez, Zaida Castellanos, Betsy Rodríguez, Luis Zamora y Oda Cardona, quienes de manera orgánica dan vida a este interesante universo.

Oda Cardona, en su doble rol de pianista y actriz es la encargada de narrar a través del espectáculo hechos relacionados con la vida de Williams o provocar las escenas de sus obras; pero de igual manera asume la interpretación al piano de la casi totalidad de los temas musicales que recorren el espectáculo. Ella integra ambos aspectos de su desempeño sobre la escena con la sutileza de quien se permite hacerse invisible moviéndose entre los personajes creados por el dramaturgo, pero conversando a la vez con el espectador.

Por su parte Betsy Rodríguez incorpora a cada uno de los personajes de las obras de Williams con la exquisitez propia con que los concibiera el escritor. Como es habitual, su imagen escénica es rica en matices, mientras su voz proyecta con la claridad que le es propia. Luis Zamora por su parte resulta ser la gran sorpresa para el público de esta ciudad, pues después de diez y ocho años alejado de las tablas, hace un asegurado regreso a las mismas -por vez primera en este país- dejando en claro que lo bien aprendido siempre queda impregnado en la mente y el cuerpo. Su trabajo posee una acertada energía que es acompañada por un excelente decir -algo imprescindible en todo actor y lamentablemente no siempre presente- lo que le permite dar vida a caracterizaciones de muy diferentes psicologías en escena. Sin duda su vuelta a los escenarios ha sido por todo lo alto.

Gran alegría resulta ver nuevamente sobre las tablas a Zaida Castellanos, actriz de larga trayectoria, quien había desaparecido de los escenarios de esta ciudad desde hacía ya demasiado tiempo. Volver a disfrutar de su trabajo en escena nos llevó a recordarla también en muchas de sus presentaciones en el teatro, cine y televisión cubana antes de radicarse en este país. Con el carisma que siempre ha proyectado en cada uno de sus personajes, ofrece una verdadera muestra de asimilación de los extremos caracteres que interpreta en esta pieza, destacándose como siempre su melodiosa tesitura vocal que la ha identificado. Esperamos que no nos niegue nuevamente por tanto tiempo su presencia sobre los escenarios.

Por último, Julio Rodríguez, con una también extensa y provechosa carrera, es el responsable de asumir la personalidad de Tennessee Williams, lo cual logra con la discreción de quien se preocupa por mostrar con mayor precisión el interior y los sentimientos, que la caracterización externa. Su trabajo lo perfila con una elegancia natural alejándose de pasos anteriores por los escenarios, mostrando una dúctil conciencia de la responsabilidad puesta sobre sus hombros. La complicidad reflejada desde la posición del autor para con sus propios personajes que se mueven ante su vista en escena la construye el actor a base de sutilezas expresivas y un desenfado producto del sólido bagaje teatral que arrastra el intérprete en su trayectoria sobre las tablas.

Que el escenario de Artefactus Teatro haya ofrecido al público hispanohablante de Miami la oportunidad de hacer un ligero viaje a través de una parte de la obra y de insinuantes momentos de la vida de Tennesse Williams, autor no importante solamente para el teatro norteamericano, sino para la escena mundial, por medio de tan hermoso espectáculo como resulta ser “Cartografía Williams”, ha sido una deuda parcialmente pagada que nuestro teatro tiene con la sólida y destacada dramaturgia del país en que hemos decidimos vivir.

Miami, junio 2, 2026.

Rastreando la vida y obra de Tennessee Williams sobre el escenario. (por Wilfredo A. Ramos) Cuba, Camagüey, Camaguey, Iglesia, Religion, Religión, Caridad, Videos, Literatura, Literature, Historia, Cultura, Ballet, Teatro, News, Lugareño

06/05/2026

Artefactus Cultural Project, Fundación Cuatrogatos, y Florida Humanities invitan a "Decir del tiempo", una lectura literaria a cargo de la escritora Lizette Espinosa, quien realizará un recorrido por su obra poética el viernes 12 de junio a las 8:30 p.m., en el Centro Cultural Artefactus.

“Cartografía Williams”: más cerca de la vida y obra de Tennessee Williams 06/02/2026

Agradecemos al periodista Jesus Hernandez por esta reseña publicada en Diario Las Américas sobre "Cartografía Williams".
Su texto propone una mirada a esta travesía escénica inspirada en la vida, la obra y el universo emocional de Tennessee Williams, presentada por ARTEFACTUS Cultural Project como parte de las celebraciones del 250 aniversario de la Independencia de los Estados Unidos y del 115 aniversario del nacimiento del dramaturgo.
Les invitamos a leer la reseña completa.

“Cartografía Williams”: más cerca de la vida y obra de Tennessee Williams Eddy Díaz-Souza apuesta por una narrativa poco convencional que acerca al espectador a la fragilidad humana del autor estadounidense

Reseña teatral: Cartografía Williams 05/31/2026

Compartimos con nuestros amigos la reseña que el escritor y periodista Luis de la Paz dedica a "Cartografía Williams".
El texto ofrece una mirada al espectáculo y a su propuesta de entrelazar escenas, poemas, memorias y fragmentos biográficos de Tennessee Williams, destacando, entre otros elementos, la música en vivo, la presencia de la voz del dramaturgo y el trabajo interpretativo del elenco.
Agradecemos a Luis de la Paz por acompañarnos en esta travesía escénica y les invitamos a leer su artículo completo.

Reseña teatral: Cartografía Williams Si algo se agradece como un detalle extra en la puesta de Artefactus es escuchar la voz de Tennessee Williams recitando poemas

05/29/2026

La opinión de un Espectador/ Cartografía Williams
La intimidad propicia. Los actores brillan.
Todo conspira para convertir el espacio de Artefactus en la alfombra mágica de la que alguna vez me hablaron. Esa, en la que se suben los buenos actores al entrar a escena, y te invitan: “Ven a viajar conmigo”, o es a veces el público quien dice: “A ver, a dónde me vas a llevar esta noche?”
Sin darte cuenta, la alfombra se convierte en máquina del tiempo, y de pronto estás entrando en la vida y en la obra de Tennesse Williams sin que nadie te explique nada. Ahí está, frente a ti, nuestro Tennesse Williams en Miami.
Debe haber una forma de fetichismo hacia el teatro cubano del que yo disfruto tanto como de un buen arroz con pollo a la chorrera. Siento una suerte de fascinación por nuestra historia, por figuras vivas y muertas, disfruto tanto de las anécdotas que cuentan los mayores del teatro cubano…
Ver a Julio Rodríguez otra vez en escena fue un regalo maravilloso. Había magia en él, en su forma de decir, en su estatura de leyenda del teatro cubano.
Se trata quizás, junto a Jorge Hernández, de uno de los actores más experimentados, afables y talentosos que conozco, de los que suben a escena investidos con armadura del rigor, cuidada, sabedores de que cada personaje que pasa ante nuestros ojos es, o un regalo para toda la vida o un desperdicio. Julio nunca ha sido de los segundos.
No quiero extenderme mucho hablando de Julio o de cualquiera de los otros. Esto se volvería interminable y no es la idea, pero salí de Artefactus tan feliz de haber visto a Julio en escena como de haber visto al resto de los actores, arropados por un trabajo dramatúrgico magnífico, y una puesta en escena que no dejaba espacio al error o la improvisación.
Las puestas de Eddy son siempre como mecanismos de relojería, limpias y precisas, pero Cartografía Williams fue un paso más allá. Era la traducción de la belleza llevada a escena, una obra con alma, el viaje en el tiempo que necesitábamos para poder llevarnos a Tennessee Williams a casa.
La escena sobre la plantación de caucho en Brasil que toma lugar en la habitación de un hotel no tiene precio. En ella se lucen Betsy Rodríguez y Zaida Castellanos, pero aparecen también Julio y Luis Zamora, un actor que vi por primera vez esa noche. Bienvenido, Luis, y felicidades por entrar junto a los otros por la puerta grande.
A Betsy la vi por primera vez hace ya un buen tiempo y su trabajo, dirigido por Yesler de la Cruz, me motivó a escribir sobre ella. Ahora sé que llegó al teatro y a mi vida para quedarse. Otra vez, brillante. Imposible no estallar en carcajadas con ella, pero en el duelo con Zaida no sabría decir quién de las dos me gustó más. La voz y la personalidad de Zaida son únicas en nuestra escena y ella sabe lo que tiene, lo que es y cómo llegar a ese final, a su salida de escena que es la cereza perfecta. Enhorabuena para todos!
La escenografía es de Nobarte. Lo cual, sin mucho esfuerzo, nos deja saber que Eddy apostó fuerte por esta obra. Yo feliz de haber estado allí, de poder imaginarla, de saludar a los artífices de algunas de las escenografías más memorables de nuestra escena.
Tennessee Williams, puedes estar feliz. Tus poemas, fragmentos de entrevistas, los momentos bellísimos de Dulce pájaro de juventud, Háblame como la lluvia, el monólogo de Alexandra del Lago, La trampa bonita, precursora de Zoo de cristal, una de sus obras maestras, y mucho más, alcanzaron todas un lugar magnífico. ¿Cómo armar este rompecabezas de piezas dramáticas, poemas y entrevistas, sin que pareciera un batiburrillo desorganizado, es algo que lleva genio y talento, buen gusto y destreza, y Eddy queda como buen alquimista ante semejante reto. Si la cosa no sale bien, lo que debió convertirse en oro se convierte en algo que no voy a mencionar.. pero eso no ocurrió aquí.
Al menos para mí, este fue un viaje al corazón de un Williams menos conocido, acompañado al piano por Oda Cardona, otro de los nuevos pilares de Artefactus; ella, la responsable de que los trabajos más recientes de Eddy hayan adquirido una nueva naturaleza y un nuevo carácter. Por cierto, que dos de mis piezas favoritas de Artefactus de los últimos tiempos llevan su firma musical. Un bravo para ella también.
Si pudiera volvería, que es lo que hago con las obras que más me gustan en la vida. Artefactus, teatro del fin del mundo, u aire sienta bien!
Las últimas funciones son este fin de semana. Que las disfruten tanto ustedes, público, como ellos, los artífices de esta pieza tan íntima y preciosa.
Jose Manuel Dominguez
Foto de Mauricio Escalona.

05/27/2026

Cada 30 de mayo celebramos el Día de la Dramaturgia y el Teatro Cubano del Exilio, jornada creada en 2013 por Pedro Monge Rafuls (Ollantay Center for the Arts, Nueva York) y Eddy Díaz-Souza (ARTEFACTUS Cultural Project, Miami), con el propósito de reconocer y visibilizar la dramaturgia cubana escrita y desarrollada fuera de la Isla.
La fecha fue escogida para rendir homenaje al destacado profesor, investigador y crítico teatral José A. Escarpanter, fallecido el 30 de mayo de 2011 y considerado el primer gran estudioso de la dramaturgia cubana escrita en la diáspora. Su trabajo abrió caminos esenciales para comprender, documentar y legitimar una parte fundamental de la cultura teatral cubana desarrollada fuera de la Isla.
Desde sus inicios, esta celebración ha buscado reivindicar el trabajo de dramaturgos, actores, directores, investigadores y compañías teatrales que, desde el exilio y la dispersión geográfica, han contribuido a sostener una escena viva, diversa y profundamente conectada con la experiencia cubana contemporánea.
El teatro cubano del exilio ha sido un territorio de resistencia creativa, pero también de renovación estética, diálogo cultural y búsqueda constante de nuevas formas expresivas. A través de distintas generaciones, ciudades, idiomas y contextos históricos, sus creadores han levantado una dramaturgia atravesada por la memoria, el desarraigo, la identidad, la violencia política, la nostalgia, la reinvención y la necesidad de seguir contando historias más allá de las fronteras.
A lo largo de estos años, el Día de la Dramaturgia y el Teatro Cubano del Exilio ha contribuido además a consolidar espacios para la promoción y visibilidad de esta tradición teatral mediante lecturas dramatizadas, publicaciones, paneles, homenajes, investigaciones y puestas en escena, fortaleciendo el diálogo entre artistas y comunidades dispersas por distintas partes del mundo.
Más allá de etiquetas o divisiones, esta jornada reconoce la capacidad del teatro para preservar la memoria, cuestionar la realidad y crear puentes entre generaciones, lenguajes y experiencias humanas.
Celebrar este día de la dramaturgia y el teatro cubano del exilio es también celebrar la persistencia de una comunidad artística que ha sabido transformar la pérdida y el desplazamiento en creación, pensamiento y belleza escénica.

Photos from Artefactus's post 05/25/2026

"Muchísimas felicidades por este trabajo tan precioso: excelentes actuaciones, todas, una puesta impecable, desde sus movimientos y acciones, ambientes, luces, diseño escenografico, vestuario, música, lo mismo en vivo que grabada, lo disfruté tanto, me transportaron a cada época de la narración, a cada circunstancia... ¡Magia! Gracias Eddy, gracias a cada uno de esos actores por este viaje a la vida de Tennessee Williams, y regreso. Gracias, amigo Luis, desde hace años te conozco y por primera vez tuve la fortuna de verte actuar. Otro gran regalo, gracias y, nuevamente a cada uno, muchas felicidades. Next weekend regreso".
Ana Domíngez.

05/25/2026

"Gracias por este espectáculo [Cartografía Williams], fue una experiencia muy agradable. El tiempo fluyó de una escena a otra atrapando nuestros sentidos y haciéndonos reflexionar en aquellas cosas a las que nos aferramos con el paso del tiempo. Las mujeres de nuestras vidas... todos los personajes que hemos sido... las pasiones... el alcohol. Sentí,desde el momento en que los actores interactuan con el público al saludar antes de comenzar, que me invitaban a unirme a ese espacio pequeño y acogedor... una vez más, gracias".
Juana García.

05/24/2026

Continúa en temporada CARTOGRAFÍA WILLIAMS, una travesía escénica por la vida y la escritura de Tennessee Williams, en el Centro Cultural ARTEFACTUS.

Luego de una emotiva función de estreno, el espectáculo permanecerá en cartelera hasta el próximo domingo 31 de mayo, invitando al público a adentrarse en el universo íntimo, poético y profundamente humano de una de las grandes voces del teatro norteamericano.

A través de obras breves, memorias, personajes y fragmentos de algunas de sus piezas más emblemáticas, la puesta propone un acercamiento sensible a la fragilidad, el deseo, el humor y las zonas más vulnerables de la escritura de Tennessee Williams.

El espectáculo se presenta en el contexto de la conmemoración del 115 aniversario del nacimiento del dramaturgo y del 250 aniversario de la independencia de los Estados Unidos, convirtiéndose también en homenaje a una de las voces esenciales de la escena estadounidense.

Foto: Arturo Arocha.

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