Agggressor
AGGGRESSOR Mx Official, Mexican Thrash Metal Solamente somos 4 inadaptados con falta de amor en nuestra niñez, que tocamos lo que nos sale de las vísceras.
We're just 4 helpless outcasts that intend to play audible and digestible music.
30/07/2023
Después de más de tres años sin tocar, estamos de vuelta para armar un show y recordar viejos tiempos. Pronto más noticias...
26/10/2022
A modo de homenaje a Beto Hernández de Mictlan Distro
Anoche se nos fue Beto. Lo poco o mucho que hemos logrado como banda, se lo debemos en gran medida a él. Lo conocimos casi al comenzar, allá por el 2010. Beto organizaba toquines, algo que sólo la pandemia pudo frenar. Desde muy pronto, Beto nos comenzó a apoyar, y nunca dejó de hacerlo. Confió rápido en nosotros y nos incluía en casi todos sus eventos. Nos invitó a un sinfín de toquines, y participó en la venta y distribución de todas nuestras producciones. Desde el primer Revolutionary Madness en cassette, hasta nuestro último álbum, Osculum Infame, Beto estuvo ahí. Pero lo que hay que destacar, es que estuvo para muchas más bandas de Morelos. No se puede explicar ni entender la historia reciente de la escena del estado sin él. Nosotros aprendimos de Beto a situarnos en el contexto en el que estábamos. Era una biblioteca andando (además de que contaba con una colección importante de discos de metal under). Conocía a cada una de las bandas de metal que Morelos había visto nacer. Nos contó mil anécdotas de Padre Nuestro, Darkness, Inferi, etc. Eso nos permitió circular en el género old school siempre con respeto frente a aquellos que abrieron el camino. Recuerdo un día que hablamos sobre José Agustín, Avándaro y el metal nacional. Ese día me explicó por qué insistía en distribuir discos, LPs y cassettes. "Es lo único que mantiene a la escena siendo una escena. Que sean objetos físicos es lo de menos. Lo importante es que es el pretexto para juntarnos". Beto era un apasionado del género, para quien el metal era un fenómeno social hipercomplejo, una oscura respuesta existencial frente al "no hay futuro" de fines de los sesenta. Los que hoy reducen al metalero a un estereotipo rancio, como "son los que se enojan porque avientan muñecos del Dr. Simi en los conciertos" y que cumplen la función de chivos expiatorios para justificar sus propias posiciones morales e ideológicas, no entienden nada de lo que significa el metal old school para personas como Beto. Recuerdo cuando por ahí del 2013 se dio un pequeño despertar underground de thrash metal por medio de conciertos que organizábamos en el Rincón de María, al que asistían muchos jóvenes y caras nuevas. Nos decía "disfruten, pero siempre se van y quedamos los mismos". Y en efecto, al final quedaron los mismos. Por eso cuando se habla de que hay quien ve el metal como una moda frente a los que lo ven como forma de vida, no es siempre por una reacción conservadora, es a veces por un instinto de sobrevivencia. Las modas van y vienen, y hay quienes ahí siguen, resistiendo los embates de una sociabilidad que ya no tiene nada de sociable. Beto era de la resistencia. Intercambiaba discos, organizaba toquines, descubría bandas. Era casi un trabajo de medio tiempo por el que prácticamente no cobraba. Hacía equipo con gente como Mario Gallardo que escribía las reseñas de conciertos locales y de producciones independientes de bandas under en su grandioso fanzine X-Reviews, y con Mefisto del The Pit - Foro Cultural Multidisciplinario para armar los eventos allí. Había otros leales inmiscuidos, pero el punto es que Beto formaba parte de una escena rica y viva. Por ello siempre me ha parecido de risa el nivel de miopía de los medios de difusión locales y otros que se autoasumen como representantes de la cultura de la ciudad que han ignorado sistemáticamente y por completo lo que tienen en las narices y que piensan que las escenas se hacen por decreto o por medio de festivales auspiciados por los institutos de cultura. Aunque creo que Beto diría que está bien y que no son necesarios, que de eso se trata el old school como escena. Podemos decir con orgullo que muchas veces Beto hizo equipo con nosotros para armar nuestros propios eventos. Y en lo personal siempre disfruté esos toquines. No había lana, apenas teníamos recursos para medio montar un concierto decente y a veces simplemente fueron un rotundo fracaso al que sólo llegaban cinco o seis perdidos. Beto siempre respondía con buena cara a estas situaciones porque aunque salíamos poniendo dinero, el punto nunca fue obtenerlo. Y así, por medio de toquines que apenas se sostenían, aprendimos lo que significaba el género como forma de vida, conviviendo con los que veían en el metal algo más que un pasatiempo. Valiendo madre y con apenas lo indispensable, comenzamos a convocar a más y más gente. De repente nos dimos cuenta que podíamos llenar el Pit, salir de tour, producir más álbumes, hacer vídeos, abrir conciertos importantes, intentar cosas nuevas. Esto siempre se lo atribuí, o quise hacerlo, a que aprendimos, de alguna manera, a conectar el metal con la gente que iba a vernos o que nos ha seguido por años. No ofrecíamos un show espectacular, pero ofrecíamos algo sincero, que queríamos mantener accesible, es decir, real. Esto absolutamente se lo debemos a nuestra génesis, en donde Beto tiene un rol protagónico. Después llegaron otros, y los toquines se hicieron más y más sofisticados, más espectaculares en la medida de lo posible. Recuerdo que decíamos que estaba muy bien, pero que entre más producción, más separada estaba la banda del público, que daba la sensación de estar en un show de televisión a pequeña escala, que parecía que las intenciones eran separarse de las condiciones existentes en las que nos encontrábamos, como si los toquines fueran burbujas temporales en las que por una noche la banda no era una banda under sino una de esas bandas tan espectacularizadas que pertenecen a otro universo. Pero, independientemente de las posturas, aprendimos mucho de eso y lo disfrutamos también, conocimos otras formas de hacer las cosas. Aunque sabemos, gracias a Beto y su tribu, que tarde o temprano también se van a ir (o ya se fueron) y quedarán los mismos... y entre ellos quedará Beto formando parte de la historia de una escena cuya comunidad intenta seguir siendo comunidad en un mundo cada vez más asocial.
Dexter
Haga clic aquí para reclamar su Entrada Patrocinada.
Categoría
Contacto la figura publica
Teléfono
Página web
Dirección
Cuernavaca