POLIANA
POLIANA más que un personaje público un ser humano, dedicada a la música entre otras cosas.
La decepción
La torta de cumpleaños
03/03/2026
Todo fue gracias al Régimen Iraní 🇮🇷💔
Esto sucedió en Irán:
En 1986, una mujer de 35 años del pueblo de Kuhpayeh, llamada Soraya Manutchehri, fue falsamente acusada de adulterio y posteriormente lapidada(Apedreada) hasta la muerte.
Su esposo quería casarse con una niña de 14 años y, al no querer mantener dos familias, ni devolver los bienes de Soraya, fabricó acusaciones falsas de infidelidad en su contra.
Con la complicidad de autoridades corruptas del pueblo, Soraya fue condenada injustamente y ejecutada de manera brutal.
Posteriormente el periodista franco-iraní Freidoune Sahebjam relató este trágico suceso en su libro de 1990 La Femme Lapidée, traducido al inglés como The Stoning of Soraya M.
El libro fue posteriormente adaptado al cine con el mismo título, The Stoning of Soraya M., y retrata de forma desgarradora el calvario vivido por Soraya.
La crueldad no fue solo personal, sino institucional.
Historias como la de Soraya son un escalofriante recordatorio de cómo el Régimen Iraní, el poder, la corrupción y el silencio pueden destruir vidas inocentes.
Ahora entendemos cómo miles de Iraníes celebraron que su líder supremo Alí Jameneí haya mu**to.
Un cafecito en la plaza
Mucha gente no tiene depresión tiene vida vacía
́n
Mecánica
Ya se viene carnaval
De venteraaaaa
Esa alma que protege
16/01/2026
En una farmacia rural, de esas donde el personal ya está acostumbrado a escuchar pedidos difíciles, ocurrió una escena que dejó a todos en silencio. Era mayo de 2025, en Perú, cuando una mujer mayor, vestida con ropa tradicional andina y apoyada en un bastón, cruzó la puerta con pasos lentos.
Pidió pastillas para la presión. Contó que había llegado caminando desde una zona alejada porque en su comunidad no lograba conseguirlas. Cuando le dijeron el precio, bajó la mirada. Revisó una pequeña bolsita que llevaba consigo y, sin decir una palabra, sacó dos huevos envueltos con cuidado. Los extendió como única forma de pago, con esa mezcla de vergüenza y necesidad que no necesita explicación.
La persona que la atendía entendió todo en segundos. Le dijo que no se preocupara, que se llevara el medicamento sin pagar. Le acercó un vaso con agua para que pudiera tomar una pastilla ahí mismo. La señora insistió en dejar los huevos, pero le pidieron que se los llevara.
Se fue despacio, con sus medicinas en la mano. Y en la farmacia, quien la atendió se quedó con un n**o en la garganta, recordando que a veces la realidad golpea más fuerte cuando llega en silencio.
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