Notorious

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Música en cuerpo y alma

20/09/2026

Música Ligera?

Un grupo que se separa es como un recipiente que se rompe: todo el contenido se esparce y es difícil volver a juntarlo. Aunque luego se puedan pegar los pedazos rotos, las marcas quedan y el recipiente ya no volverá a ser el mismo. El 20 de septiembre de 1997 Soda Stereo se despedía con un increíble show ante sesenta y cinco mil personas e inmortalizó sus “gracias totales”. En la mayoría de los casos, la separación marca el final del camino. Las partes de ese todo no encuentran su lugar en otros engranajes ni generan interés por sí mismas y solo queda el recuerdo de la ruta recorrida. La melancolía o la necesidad pueden hacer que los integrantes se vuelvan a juntar, pero apenas para festejar lo que fue, para volver a transitar ese sendero ya conocido sin tiempo ni ganas de buscar nuevos paisajes.
Hoy sabemos que a ese punto final le siguieron dos puntos suspensivos, que Gustavo Cerati pudo reinventarse y consolidar su carrera solista y que hubo otros conciertos finales. Pero también sabemos que en aquel salto al vacío, todo era incertidumbre y vértigo. El arte necesita de esos gestos, de esa audacia, para que lo nuevo aparezca. Por eso, a veintinueve años de ese final, hoy nosotros decimos: ¡Gracias totales!

07/09/2026

¿No me arrepiento de este amor? (Parte 1)

La idea era tan audaz como sencilla: si queremos que nuestra música llegue a un público “mejor”, necesitamos que nuestros artistas se parezcan a ese público. Poco a poco la música tropical había ido ganando espacio, pero para la clase media urbana —y Miriam Alejandra Bianchi estaba entre ellos—no era más que un “fenómeno antropológico”: se divertían bailándola, pero no se identificaban con esos músicos “exóticos”.
Miriam quería ser maestra jardinera o profesora de educación física, pero la muerte prematura de su papá dejó vacante un puesto en la administración pública que tomó para ayudar a su mamá a sostener el nivel de vida. Se casó muy joven y durante diez años fue una esposa modelo, pero no era feliz. Quiso el destino que un aviso que pedía “cantante para conjunto musical” se chocara con sus ganas de cambiar de vida. El productor de cumbia peruana que había tenido la genial idea fatigó sus oídos en un eterno casting hasta que apareció ella. El grupo se completó con varios músicos “importados” especialmente del Perú. Al principio se sentía rana de otra olla. Poco a poco dejó de ser Miriam para convertirse en Gilda. Se separó de su marido y se zambulló en la bailanta.

07/09/2026

¿No me arrepiento de este amor? (Parte 2)

En los 90, la música tropical se desarrollaba en un micromundo muy particular con sus propios códigos donde los artistas trabajaban por una suma fija semanal sin importar cuántos shows realizaran ni cuántos discos vendieran. El “salario” iba aumentando a medida que el artista crecía en popularidad, lo mismo que la cantidad de trabajo. Habitualmente se subían el jueves a un micro que los devolvía a su casa el lunes sin tener conciencia de cuántos shows habían hecho ni dónde habían estado. Algunas semanas, sin importar dónde estuvieran, después del último show del viernes —que podía ser a las diez de la mañana del sábado— volvían a capital para hacer un playback en el programa de cumbia de los sábados a la tarde para luego continuar con la gira mágica y misteriosa.
En apenas cuatro años Gilda ya era toda una figura en el ambiente tropical y estaba para dar el salto. Su último CD había sido editado por un sello discográfico más serio y mostraba cifras de ventas que hacían posible pensar en el tan ambicionado crossover y acceder a un público más amplio.
Era muy habitual que su mamá la acompañara ya que, pese al tiempo que llevaba en la ruta, nunca se había sentido del todo cómoda en ese ambiente. Gilda acababa de volver de una gira por Bolivia y Perú. Decidida a pasar más tiempo con los suyos, ese sábado 7 de septiembre de 1996 volvió a subirse al micro con su mamá y, esta vez, con sus dos hijos.
Siete personas murieron en el accidente, entre ellos Gilda, su madre y su hija mayor. La muerte elevó su imagen a la altura de los santos. No sé si será cierto. De lo que no tengo dudas es de que fue una mártir. Pagó por su felicidad con su vida y la de sus personas más queridas. Había nacido el 11 de octubre de 1961. Tenía treinta y cuatro años.

05/09/2026

Un error, y la angustia que se vuelve canción.
Mario D’Alessandro estaba en Bariloche de viaje de egresados. Para confirmarle a su novia que se encontrarían a la vuelta en Miramar, le envió un escueto telegrama: “RESERVAR. POTOTO”. El empleado del correo, escribió: “FALLECIÓ POTOTO”. La fake news llegó rápidamente al Bajo Belgrano y desesperó al mejor amigo de Mario, Luis Alberto Spinetta. Almendra estaba ensayando a full para grabar un primer demo y tanto Luisito como Emilio del Guercio prefirieron perderse el viaje de egresados para no retrasar su futuro. Lo que hoy se aclararía en un par de minutos, en 1968 desesperó dos días. A través de aquel “error administrativo”, Luis Alberto supo lo que era la soledad y convirtió la angustia en canción.
Mientras tanto, Ricardo Kleinman buscaba un grupo que tuviera que ver con la música que pasaba en su programa de radio, Modart en la Noche. Luego de escuchar a Almendra en uno de sus ensayos, afirmó: “Ok, ustedes van a grabar en RCA”. Como los pibes no tenían instrumentos profesionales, Kleiman llamó a su amigo el productor Leonardo Schultz. Este había cerrado la exitosa gira de The Tremeloes y, en lugar de pagar exceso de equipaje para el viaje de vuelta a casa de los ingleses, les había comprado sus equipos. Ese grupo, que había comenzado su carrera ganándole a los Beatles la prueba para la Decca (Ver: 1 de enero), se había convertido en un artista menor con un cachet acorde a nuestros sudamericanos bolsillos. Kleinman le alquiló esos equipos y Almendra grabó sus dos primeras canciones: Tema de Pototo y El Mundo entre las Manos.
El 5 de septiembre de 1968 Luis Alberto le dijo a su amigo Mario que escuchara Modart en la Noche. El disco simple todavía no había salido a la venta, pero Kleinman anticipaba sus lanzamientos con la difusión en su programa. Sentado frente al aparato se puso a llorar de emoción cuando escuchó que el locutor anunció: “El nuevo conjunto Almendra y su canción Tema de Pototo”. Luisito nunca le había dicho cómo se llamaba aquel tema inspirado en el colofón de su fallido telegrama.

03/09/2026

Lab Rats

Muchas veces escuchamos con asombro a nuestros artistas favoritos y nos preguntamos: “¿De dónde sacan las ideas?” Bueno, el 3 de septiembre de 2017 moría uno de los músicos que más inspiró y de donde tomaron “prestadas” muchas de sus ideas Charly García, Spinetta, Calamaro, Fito Páez y tantos más.
Walter Becker (el pelilargo) y Donald Fagen formaron el dúo Steely Dan que giraba sin parar en las bandejas de las casas de muchos de tus ídolos y dieron forma al sonido de los años ochenta. El grupo tuvo dos etapas: la primera, entre el 72 y el 80, fue la más importante, y luego volvieron con gloria en el 93 hasta que un violento cáncer de esófago se llevó la vida de Becker a los sesenta y siete años.
Tanto Becker como Fagen siempre fueron unos nerds de la música. Si bien el grupo empezó como todos, tocando mucho en vivo y grabando poco, ya al segundo disco decidieron que lo que ellos más disfrutaban era grabar y dejaron de actuar en vivo para concentrarse únicamente en la composición y la producción de sus discos. De esa fórmula salieron algunos de los mejores álbumes de la música occidental, aunque no los más comerciales. Sin embargo, una seguidilla de catástrofes fue quemando la cabeza de Becker que decidió dejar todo y poner una granja de paltas en Hawai. Todo comenzó con la muerte de su novia por sobredosis en su departamento a lo que siguió el juicio que la familia de ella le inició ―del que resultó sobreseído―. Luego fue atropellado por un taxi. A continuación, un conflicto entre discográficas congeló el lanzamiento de Gaucho, disco en el que habían estado trabajando por más de dos años. Cuando finalmente lograron editarlo, se les apareció Keith Jarrett, genio del jazz, con una demanda por plagio, que decía que la canción que daba nombre al disco había sido robada de su tema “Long as you know you’re living yours”.
Así como la música inspira en nosotros todo un abanico de sentimientos, también es fuente de inspiración para artistas que crean música que inspira a otros músicos. Y la bandeja sigue girando…

02/09/2026

¿lo conozco?

Como Rodolfo Orozco, tocó con todos: con John, con “Pol” (Paul), con “Yorch” (George). Tocó con los “Stons” (Stones), con Bob (Dylan), con otro John (Elton) y hasta con “God” (Clapton).
Billy Preston nació el 2 de septiembre de 1946 en Houston, Texas. Desde los tres años se supo que el piano iba a ser su compañero de toda la vida. Antes de cumplir dieciocho ya había estado en la banda de Ray Charles y de gira con Little Richard. Fue en una de esas giras, en 1962, que conoció a Los Beatles. Volvió a cruzarse con ellos en 1969 y estuvo a un milímetro de convertirse en el quinto Beatle. John y George propusieron a Paul incorporarlo al grupo, pero Paul dijo que no tenía sentido, ya que ellos estaban a medio milímetro de separarse. Como consuelo, lanzaron el single “Get Back” que entró directamente en el puesto uno de los más importantes rankings como “The Beatles con Billy Preston”. Ese mismo año los cuatro de Liverpool lo contrataron para el sello Apple y lanzaron su álbum That´s the way God planned it acompañado por Eric Clapton y George Harrison en las guitarras, Keith Richards en el bajo y Ginger Baker en la batería.
Luego de la separación de los Fab 4, Preston tocó en seis álbumes de los Rolling Stones y en los proyectos solistas de los ex Beatles. Acompañó a Eric Clapton en discos y giras, fue músico de Bob Dylan, de Jackson Five y compuso para Joe Cocker el hit “You are so beautiful”. Pero parece que todo este febril trajinar no alcanzaba para pagarle sus cuentas y en 1998 fue encarcelado por prender fuego su casa intencionalmente para cobrar el seguro. Este no fue su único problema con la ley. Sin embargo, se hizo tiempo para tocar con Quincy Jones y con los Red Hot Chili Peppers.
Entrado el nuevo siglo, su riñón empezó a pasarle factura por los excesos de alcohol y otras sustancias y tuvo que recibir un trasplante, pero nunca volvió a ser el mismo y falleció el 6 de junio de 2006. Fue un músico imprescindible para el éxito de sus compañeros, pero su nombre nunca alcanzó la trascendencia que se merecía, tal vez por un milímetro.

29/08/2026

Black or White
Descubrí a Michael Jackson a través del tema que cantaba junto a Paul McCartney: “The girl is mine”. Estábamos a fines de 1982 y, por más que Charly dijera lo contrario, yo sentía que la alegría era “solo brasilera”. Aunque ya se empezaba a hablar de elecciones, Malvinas seguía presente en nuestra angustia cotidiana. A veces me siento Abraham Simpson pero, poniendo las cosas en contexto, vale aclarar que allá lejos y hace tiempo para escuchar un disco había que comprarlo. Lo primero que pensé fue: “Si Paul canta con este pibe, debe ser bueno”. Así que el mismo día en que Juan Alberto Badía pasaba la canción por primera vez, me fui a comprar Thriller.
Durante un par de semanas ese LP usurpó mi bandeja hasta que me lo supe de memoria. Luego explotó y ya no hacía falta ponerlo: Michael estaba hasta en la sopa. Cuando uno descubre un artista, antes de que suene en todos lados, se siente parte de ese éxito y se desarrolla un vínculo especial, una complicidad casi familiar. Hoy, que se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de Michael Joseph Jackson, ocurrido el 29 de agosto de 1958, mi sentimiento es ambiguo. Aunque su música siga siendo tan buena como el primer día, e incluso mejor, si la comparamos con los hits actuales, todo lo que pasó después me fue desdibujando su imagen tal como se fue desdibujando él mismo.

29/08/2026

Rock and roll nenenenennnn

El martes 28 de agosto de 2012, una mujer de cincuenta y tres años fue arrestada en New Hampshire, Estados Unidos, por escuchar rock and roll. ¡Qué injusticia!, pensamos. Leyendo un poco más detenidamente la noticia, vemos que el problema no estaba en el estilo de música, sino en el volumen al que la escuchaba. Inmediatamente recordamos la cantidad de veces en que, pasándola muy bien con la música a todo lo que da, aparecía un vecino para arruinarnos la fiesta. Como somos gente civilizada, poníamos más bajo pero, como no es lo mismo, poco a poco íbamos volviendo al volumen original. Hay música que no se puede escuchar bajito, por ejemplo, “Highway to Hell” de AC/DC, que es precisamente lo que estaba escuchando Joyce Coffey. La segunda vez, ya no venía el vecino, sino que mandaba a la policía. Estos ordenaban que bajáramos el volumen y nosotros acatábamos, y se acababa la fiesta, para nosotros, pero no para Joyce que, ni bien se alejó el patrullero, puso otra vez los volúmenes al taco. Al rato volvieron los polis y esta vez se la llevaron arrestada. Eran las 15:00. La retuvieron un rato en la estación de policía, le labraron un acta y la mandaron de vuelta a su casa. Pero apenas llegó, volvió al ataque, ahora con Guns N’ Roses. A las 21:20, otra vez la ley, y se la llevaron por segunda vez. Mismo trámite y de nuevo a su casa donde, a la 1:10 de la mañana, la volvieron a detener por el mismo motivo. Y al rato todo de nuevo, aunque parece que esta cuarta vez fue porque le tiró una sartén por la cabeza a su sobrino que le pedía que la cortara con la música. O sea que la buena de Joyce Coffey fue detenida cuatro veces en veintiséis horas por escuchar música. Si eso no es rock and roll, ¿el rock and roll dónde está?

28/08/2026

El gran capitán
Harry Epstein sabía que Brian era distinto y algo había percibido cuando le dijo que quería ser diseñador de modas. Sin embargo, cuando el psiquiatra de su hijo le confirmó sus sospechas, lo envió a estudiar a Londres. Para sorpresa de ambos, Brian se interesó más por el negocio del espectáculo que por la actuación. Vuelto a Liverpool, ingresó finalmente en la empresa familiar donde desarrolló un área poco explotada: la venta de discos e instrumentos musicales. Así, en poco tiempo, NEMS se convirtió en el mayor vendedor de música del norte de Inglaterra.
El local donde trabajaba Brian Epstein quedaba a la vuelta de The Cavern donde actuaba un grupito por el que varios clientes le habían preguntado: The Beatles. Así que Brian fue un mediodía a escucharlos. Lo primero que le llamó la atención fue la cantidad de público que se agolpaba en la puerta, y luego, el grupo. Brian tuvo una visión. Donde todo el mundo veía un cuarteto de jóvenes desalineados que comían, tomaban y se empujaban sobre el escenario, él imaginó al grupo en el que se convertirían tres años después. Para lograrlo tuvo que convencerlos de cambiar su forma de vestirse, sus peinados, su postura en el escenario y parte de su música. Los Beatles confiaron en él y armaron un equipo imbatible. Brian fue el piloto ideal de esa nave que conquistaba el mundo, pero cuando Los Beatles decidieron dejar de tocar en vivo, toda la estructura que Epstein había montado se empezó a derrumbar. Por otro lado, el contrato que tenía con el grupo se acercaba a su vencimiento. Todo esto hacía que Brian no pudiera dormir y necesitara cada vez más dr**as para poder relajarse. Algunos hablaron de suicidio. Los que lo conocían estaban seguros de que fue un accidente. Lo cierto es que el 27 de agosto de 1967 Los Beatles perdían a su capitán de solo treinta y dos años, y nada pudo frenar el desenlace que todos conocemos.

Photos from Notorious's post 26/08/2026

16 de julio de 1943 - 26 de agosto de 2026
“Antes de irme de este mundo, quiero hacer todo lo que pueda”, había testificado ante la revista Rolling Stone hace doce años. Y esa pulsión por no dejar proyecto sin cumplir, era evidente: Grabó más de 40 discos, trabajó en cine, en televisión y no dejó invitación sin aceptar. Siempre estuvo. Con los artistas más importantes y con los más humildes. Muchos de nuestros músicos declaran que, de haber querido, hubieran hecho carrera en Estados Unidos. Yo cuando los escucho no puedo evitar ser escéptico a esa afirmación. El Negro, en cambio, jamás hablaba de eso, pero cada vez que lo escuchaba en vivo pensaba: si se hubiera quedado allá en 1977, hoy sería una figura mundial. Por suerte se quedó acá, en el Rio de la Plata, con nosotros. Omar Rubén Rada Silva, nació y murió en Montevideo. Negro querido, ya te estamos extrañando.

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